viernes, 10 de julio de 2009

Un búho en mi cama

Con Tinelli de fondo no me puedo concentrar.


Ya está.

Bueno, como muchas veces, estaba con ganas de escribir. No se bien sobre qué. La verdad es que tengo mil temas sobre los que me gustaría opinar, pero ninguno que pese en este preciso momento como para dedicarle unas líneas.

Igual no quiero forzarlo. Si no sale, no sale.


Bueno. Ahora que pienso un poco más, algo me dejó pensando hace un rato, cuando mi vieja me vino a despertar con pizza a la cama.

Suena raro, si. No es que desayune pizza, y mucho menos que mi vieja me traiga todas las comidas a la cama. Es que estoy haciendo reposo, recién operada, y mi mejor opción fue una siestita vespertina.

En fin. Estaba en mi cuarto yo. Era mi cuarto pero la puerta estaba en otro lugar; y había un búho. Un búho que no se qué carajo hacía ahí, en la cama; la que era mi cama, pero que no era. A diferencia de otras bizarreadas típicas de los sueños, donde lo más inusual no se percibe de esta manera hasta estar despiertos, en este sí resultaba extraña la presencia de este bicho. Había alguien más en la habitación, pero mirando desde la puerta: agarrando la manija con una mano, sosteniéndose del marco con la otra, sin intenciones de entrar. Estoy casi segura que era mi hermana. Y me devolvía la mirada de incomprensión ante la presencia de esa criatura. La situación nos parecía extraña, pero no tanto. En la vida real hubiésemos salido corriendo, asustadas, y me imagino que el bicho no se hubiese comportado tan apaciblemente como en mi sueño.

La cuestión es que estaba ahí. Y de un momento a otro mi mano estaba en su pelaje, de plumas grisáceas y algo amarronadas en el lomo y blancas como la nieve en la parte del pecho. No había plumas ahí, sólo esa pelusa suave y espesa donde mis dedos se perdían. El animal, acostado boca arriba, entregado totalmente a mis caricias casi con una actitud humana. Al mismo tiempo, mi mirada buscando la de mi hermana sin poder explicar lo que estaba ocurriendo.

¡Y mirá lo que es el inconsciente! Yo, pero la del sueño, ya trataba de encontrarle un significado a este aún estando dormida, relacionando el tema de los búhos. Recordé que que aparecían, fuera del marco de los documentales, en películas de terror, asociados a escenas de miedo, misterio o cosas feas.

Sin embargo, ahí tendido sobre mi cama, ese bichito no tenía pegadas ninguna de esas palabras. Lo mas parecido a eso eran sólo esos ojos amarillos que miraban, como investigando, sin pestañear, pero desde esa pose que transmitía tranquilidad y confianza.

Qué lóco, no?

En definitiva soñé con lo que simboliza un mal presagio, con el "estate atento", pero en mi sueño reflejaba todo lo contrario. Su estado de alerta representado en sus ojos, ambiguamente, se daba desde el relajo. Disfrutaba de los mimos, pero estaba al tanto de absolutamente todo lo que ocurría a su alrededor.

Ningún bolúho.

3 comentarios:

  1. jajajja, me reí con el final.
    Será que andas venciendo tus miedos, tus misterios o dejando atras tus cosas feas? Esperemos que si!
    Un abrazo, y no te dejes consumir por el embudo cerebral de Tinelli!

    ResponderEliminar
  2. =)
    Es muy probable que tenga que ver con eso sí...lleva su tiempo.
    Gracias por el consejo, igual a Tinelli no lo puedo ver! Quedó la tele de fondo porque vi Valientes - mucho mejor, jaja =P
    Abrazo recibido ;)

    ResponderEliminar
  3. Paso de nuevo para agradecerte lo escrito en "Fuego" de mi blog.
    Gracias, de verdad, me sacaste una sonrisa.
    Otro abrazo más!

    ResponderEliminar